Relatos sobre cómo la ciencia se equivoca y cómo lo descubrimos.
El hombre que llegó primero
En los años 50, John Yudkin identificó al azúcar como el principal culpable de las enfermedades cardíacas. Lo que siguió fue una campaña de descrédito orquestada por la autoridad científica y financiada por la industria.
El número que nos mide a todos
En 1998, un comité de expertos de los NIH bajó el umbral de 'sobrepeso' de 27,8 a 25. En términos estadísticos, de un momento a otro, 29 millones de estadounidenses pasaron a tener sobrepeso sin haber engordado un gramo. El índice de masa corporal fue inventado por un matemático belga en 1832 para estudiar poblaciones, no personas.
La duda como producto
En los años cincuenta, las tabacaleras desarrollaron una estrategia para disputar la evidencia científica que las comprometía: no era necesario demostrar que el tabaco era inocuo. Solo había que instalar la duda. Esa estrategia sobrevivió a las tabacaleras y hoy está en todas partes.
Cinco líneas que ayudaron a sostener una narrativa
En 1980, el New England Journal of Medicine publicó una carta al editor de cinco oraciones que concluía que los opioides rara vez generan adicción. Fue citada más de 600 veces como evidencia científica. Nunca fue un estudio.
El hombre que eligió siete países
Ancel Keys utilizó un subconjunto de países cuando publicó el estudio que redefinió la nutrición del siglo XX. Los que incluyó mostraban la correlación que él esperaba encontrar. La selección ha sido criticada desde entonces. El debate sigue abierto.
La luz que nos falta
Durante décadas, el énfasis de la salud pública se desplazó fuertemente hacia la evitación del sol. Un estudio sueco que siguió a treinta mil mujeres durante dos décadas sugiere que esa postura puede tener costos que no se calcularon bien.