Investigaciones sobre conclusiones demasiado convenientes para quienes las financiaron.
Los datos que no viajaron
En 2008, un análisis de datos de la FDA reveló que la eficacia de los antidepresivos estaba sobreestimada debido a que la mayoría de los ensayos con resultados negativos nunca se publicaron.
Los autores que firmaron papers que no escribieron
Entre 1997 y 2005, una empresa contratada por Wyeth escribió al menos 26 artículos científicos —identificados en documentos de litigación— favorables a su terapia hormonal sustitutiva y consiguió que médicos académicos los firmaran como autores. El fármaco, aprobado para millones de mujeres, aumentaba el riesgo de cáncer de mama. Los papers tendían a minimizar o no enfatizar estos riesgos.
El problema no es lo que comés. Es que no te movés.
En 2015, The New York Times reveló que Coca-Cola había financiado con millones de dólares una red de científicos dedicada a sostener que la obesidad se explica por el sedentarismo, no por el azúcar. El argumento era técnicamente posible. La selección de qué parte investigar no era inocente.
Lo que el protector solar no declara
El protector solar reduce la radiación UVB. Los rayos UVB producen vitamina D. La lógica parece directa. Pero la fisiología no siempre sigue la aritmética.